13 Sep La achicoria: El humilde sustituto del café con sabor a historia
En el mundo de las bebidas, la achicoria (Cichorium intybus) ha tenido un papel discreto pero fascinante. Este humilde ingrediente, que florece con sus vivos tonos azulados en los campos, ha sido durante siglos la respuesta de la humanidad a las crisis del café. En tiempos de guerra, penurias económicas y tendencias saludables, la achicoria surgió como un protagonista inesperado, mezclando historia, sabor y cultura.
Taza de café de Achicoria. Imagen de _ Artoxana en Pixabay
¿Qué es la achicoria y por qué se usó como sustituto del café?
La achicoria es una planta perenne, cuyas raíces se pueden tostar, moler y usar como un sustituto o complemento del café. Su sabor es amargo y terroso, con un toque que recuerda al cacao. Pero lo que hizo a la achicoria especialmente popular como sustituto del café no fue solo su gusto, sino su disponibilidad. Crece en muchas regiones y no requiere los climas tropicales que necesitan los cafetos.
Un aroma histórico que cruza fronteras
En España y, particularmente, en Madrid
La achicoria fue particularmente popular durante el periodo de la Guerra Civil Española (1936-1939). La escasez de alimentos y productos básicos llevó a la población a encontrar alternativas ingeniosas. En las zonas rurales de Madrid, las familias tostaban las raíces de achicoria para hacer una bebida reconfortante que acompañara las duras jornadas de trabajo.
Más adelante, durante la posguerra, siguió siendo un recurso común. Muchos madrileños recuerdan cómo en los años 40 y 50, el «café de achicoria» se vendía en tabernas y se ofrecía como un lujo accesible, añadiendo azúcar cuando se podía para suavizar su característico amargor.
Una tradición global: De Egipto a Europa
Su uso tiene raíces antiguas. Los egipcios ya la usaban como planta medicinal, pero el salto de la farmacia a la taza ocurrió en Francia durante el bloqueo napoleónico a principios del siglo XIX. Incapaces de importar café debido al embargo británico, los franceses recurrieron a ella, lo que consolidó su reputación como el sustituto perfecto. En esa época, cafeterías de París comenzaron a servir «café con achicoria», un hábito que sigue siendo popular en la región de Normandía.
Por otro lado, en los Estados Unidos, se convirtió en emblema de la cultura de Nueva Orleans durante la Guerra Civil Americana, cuando las importaciones de café también disminuyeron. Hasta hoy, el café mezclado con achicoria es una tradición de esta ciudad.
Cultura y salud: De bebida necesaria a tendencia moderna
Lo que antes se adoptó por necesidad, hoy vuelve a ganar adeptos gracias a sus propiedades. La raíz de achicoria contiene inulina, un prebiótico natural que favorece la salud digestiva. Además, no tiene cafeína, lo que la convierte en una opción ideal para quienes quieren evitar estimulantes.
En mercados y cafeterías de Madrid, cada vez es más común encontrar mezclas de achicoria listas para preparar, no como un sustituto, sino como una alternativa saludable al café tradicional.
Curiosidades y anécdotas históricas sobre la achicoria
- En la posguerra: Durante la posguerra en España, el trueque era común, y sus raíces secas y tostadas se intercambiaban por pan u otros productos en mercados improvisados de Madrid.
- La planta del caminante: En la región de la Sierra de Guadarrama, los pastores la conocían como «la planta del caminante» porque sus raíces ayudaban a preparar una infusión energética cuando estaban lejos de casa.
- Un aroma parisino: Durante el auge de la achicoria en Francia, Napoleón la consideró tan importante para la autosuficiencia del país que ordenó que se plantara en todo el imperio.
- Popularidad durante la pandemia: En los últimos años, y especialmente tras la pandemia, ha tenido un resurgimiento en España, con marcas locales promoviendo su sabor como un «abrazo vintage en taza».
Cómo preparar café de achicoria
Si quieres probar esta bebida con historia, el proceso es simple y evocador:
- Tuesta las raíces de achicoria (si las has recolectado tú mismo). Si no, puedes conseguir achicoria tostada en polvo en mercados especializados.
- Mezcla la achicoria tostada con café molido al gusto (50/50 es un buen punto de partida).
- Prepara como lo harías con café normal, en una cafetera de filtro o prensa francesa.
- Endulza, añade leche si lo deseas, y disfruta.
Y como broche final, pasear por los mercados y jardines de Madrid puede ser un recordatorio de cómo esta planta ha cruzado los límites entre lo simple y lo sofisticado. La achicoria nos habla de resiliencia, creatividad y el poder de la naturaleza para adaptarse y reinventarse. En la próxima taza que tomes, ya sea de café o de achicoria, tal vez te encuentres pensando en todo lo que una pequeña raíz puede contarnos sobre la historia.
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