Manualidades: Y del barro surgió el arte

Queremos promover nuestra acción «Barro en tus manos» como actividad que ayuda a los niños y no tan niños a desarrollar con las manos su creatividad. Durante el post de hoy os mostraremos muchas ideas por si la inspiración os ha abandonado. Así que nunca mejor dicho, “manos al barro”.

Docenas de esculturas colgando de un paraguas en un edificio de oficinas de Praga. Obra del artista checo Michal Trpák. ¿A qué no te imaginabas una exposición de barro así?

Si no te gusta ir a lo grande también puede gustarte ir a la miniatura. Todos los objetos que pienses puedes replicarlos en barro.

Podéis comprar la arcilla o pasta de modelaje en cualquier tienda de manualidades o papelería. Pero, y es aún más divertido, también es posible hacer arcilla tú mismo. ¿No sabes cómo? No te preocupes. Te lo explicamos.

 

Existen varias formas de hacer arcilla y cada método te permite obtener diferentes tipos. Nosotros te acercamos cómo hacerla con tierra ya que seguramente dispones de jardín en tu casa o un parque bien cerca para hacerte con ella. Es un proceso que toma tiempo pero que es sencillo. Todo lo que necesitarás son algunos recipientes, un poco de tierra y agua y un paño. Esto te permitirá separar la arcilla del sedimento y espesarla.

Recoge un poco de tierra. La mejor es la tierra que hay debajo del mantillo (a unos 5 a 20 cm de profundidad). Si evitas esta capa superior de tierra, podrás eliminar desechos orgánicos, como plantas vivas, raíces e insectos. Cuanta más tierra recojas, más arcilla podrás hacer.

Echa tierra a un recipiente. Busca un recipiente tipo barreño acorde a la cantidad de tierra que utilices. Luego llena ese recipiente hasta casi dos tercios.

Mezcla agua en la tierra. Bate bien la mezcla. Elimina todos los grumos para tener una mezcla uniforme de agua y tierra.

Deja reposar la mezcla. La arcilla se separará del sedimento y se suspenderá en el agua. El “agua de arcilla” flotará sobre el sedimento. Ten cuidado de no mover el recipiente o batir el sedimento que en ese momento descansará en el fondo.

Vierte el agua de arcilla en otro recipiente. Ten cuidado de no verter sedimentos en el nuevo recipiente. Una vez que veas que el sedimento llegue al borde del recipiente original, deja de verter. Cuando hayas escurrido el agua de arcilla, podrás desechar el sedimento.

Repite este proceso de cuatro a cinco veces. Agrega agua, revuelve la mezcla, déjala que repose y vierte el agua de arcilla en otro recipiente. Cada vez que lo hagas, la arcilla será más pura. Lo ideal es que sigas el proceso hasta que no veas sedimento en el fondo.

Deja que la arcilla se separe del agua. Dado que la arcilla se suspende en el agua y no es altamente soluble, reposará en el fondo si la dejas. El agua de arcilla tendrá que reposar durante al menos 24 horas. El agua y la arcilla formarán dos capas separadas. Podrás saber cuándo sucede eso ya que el agua estará clara.

  • Si sigues viendo una capa de sedimento por debajo de la arcilla, repite los pasos para eliminarla.

Escurre el agua de la arcilla. Una vez que veas que la arcilla llega al borde del recipiente, deja de verter. La arcilla estará suave y saturada con agua. Si la derramas, tendrás que empezar de nuevo.

Deja que la arcilla se asiente. A medida que la arcilla se asiente, mucha más agua ascenderá y se creará otra capa superior de agua. Escurre de nuevo el agua clara de la arcilla. Una vez que la arcilla alcance el borde del recipiente, deja de verter.[9]

  • Puedes repetir este proceso hasta que el agua ya no forme una capa considerable.

Vierte la arcilla en un paño. Coloca el paño sobre un tazón para ayudar a guiar la arcilla líquida hacia ahí. Debe ser lo suficientemente grande como para que envuelva toda la arcilla del recipiente. El paño actuará como una bolsa para la arcilla. Átalo con un pedazo de cuerda como si hicieras una bola de arcilla dentro del paño.

  • Cualquier tela funcionará. Puedes utilizar una sábana o camiseta vieja. Asegúrate de utilizar algo que no te importe ensuciar.
  • Puedes separar la arcilla en varios paños a fin de acelerar el proceso de endurecimiento.

Cuelga la bolsa de tela. Así permitirás que el agua gotee de la tela. La arcilla se endurecerá a medida que el agua salga. Este proceso puede tomar 2 o 3 días.

  • Asegúrate de colgar la bolsa de tela en algún lugar que no te moleste que el agua gotee. Podrías colgarlo de un árbol o del porche.
  • Después de un par de días, revisa la consistencia de la arcilla. Los distintos proyectos necesitan una consistencia diferente. Si necesitas que sea más dura, déjala colgada más tiempo.

Consejos

  • Añade pigmento a la arcilla para crear arcillas de colores.

 

Una vez tengamos la arcilla comprada o casera podemos ponernos a crear! Alucinados nos encontramos de haber descubierto a este gran artista Philippe Faraut. Juzga por ti mismo.

No te cortes. Utiliza cualquier idea que te inspire y como hacen estos artistas, como Denise Romecki, exprime hasta ver dónde te lleva. En este caso, las olas son sus musas.

Si lo tuyo es no complicarte la vida, no te preocupes, hay de todo. Puedes comenzar por elaborar tus propios imanes!! Chulos, eh?

Pero lo que más nos ha gustado es poder crear tu propia vajilla!! Viéndolo así no parece tan complicado, no??? Fliparán tus invitados si te animas a crearla.

¿Qué os animáis a realizar?

Link: cosasdearquitectosmanosalaobratvmymodernmetetsy, wikihow https://es.wikihow.com/hacer-arcilla-a-partir-de-tierra-aut%C3%B3cto

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